La Junta de Personal Docente constata la intención gubernamental de modificar el marco de negociación por otro donde la representación de los docentes de la Educación Pública sea minoritaria
La Consejería de Educación ha convocado Mesa Técnica sobre el calendario escolar el miércoles 18 de febrero, pero al contrario de como establece la legislación laboral y ha venido haciéndose todos los años, no ha sido para llevar a cabo una negociación real sobre las propuestas de las partes, sino únicamente para trasladar que están recopilando propuestas de calendario para el curso que viene del Consejo Escolar, de la Mesa de Familias, de la Patronal y sindicatos de la Privada-Concertada, de las permanentes de directores de Secundaria, Primaria y la Privada-Concertada, y, en último término, de la Junta de Personal Docente.
La Consejería de Silva ha indicado tener únicamente tres directrices previas: que el calendario sume 175 días lectivos como establece la ley, que se respete la jornada reducida de septiembre y junio, así como procurar un “equilibrio” entre los periodos lectivos. Pese a la palabra dada por el consejero Silva, que cuando llegó al cargo se comprometió a respetar el calendario pedagógico reconociendo que había supuesto progresos para el proceso de enseñanza y estaba consolidado, hoy la Consejería no solo no ha presentado una propuesta concreta, sino que siquiera ha sido capaz de acordar directrices generales como mantener las semanas de descanso. Para colmo, sus apelaciones al “equilibrio entre bimestres” son realmente un engaño terminológico, cuando su intención de priorizar la casualidad astronómica que establece la Semana Santa sobre los criterios racionales hacen que el último periodo que maneja (que ya no puede considerarse “bimestral”, por superar con creces esa extensión) duplique otros anteriores.
La Junta de Personal Docente de Cantabria denuncia así que la Consejería está mostrando una falta de criterio en la elaboración del calendario escolar y evitando aclarar si pretende incumplir su compromiso y dinamitar el calendario “a la europea” que tan buenos resultados viene favoreciendo. La Administración ha creado un marco interesado de negociación donde la representación de las y los docentes de la Educación Pública sea minoritaria y pueda imponer su intención de anteponer otros intereses sobre el pedagógico.
La Junta de Personal ha exigido que se respete el criterio pedagógico y que el calendario escolar continúe siendo bimestral, con semanas de descanso entre los distintos periodos lectivos.