Durante el primer día de encierro ha habido diversos momentos en los que se intuía una posible salida que permitiera unas garantías mínimas en la reanudación de una negociación que carece de la confianza necesaria porque siempre ha parecido que el Gobierno estaba poniendo excusas constantes con el fin de no culminar con la firma de un Convenio tan necesario como deseado.
Ayer todo ha sido despropósitos, la idea era clara, la intención ir minando para que fuéramos abandonando el encierro, pretendiendo que saliéramos para no dejarnos entrar. Comenzaron no permitiendo que entrara comida, impidieron el acceso a una delegada del comité de empresa en la sede.
Cerraron las puertas a la prensa y se produjo una visita a la sala por parte de la Administración, llegaron a decirnos que podíamos comunicarnos mientras a
seguridad le daban otras indicaciones.
Finalmente a las 15.30 de la tarde se acercaron a ver si abandonábamos, cuando les indicamos que era necesario llegar a un entendimiento logramos negociar la entrada de comida y la posibilidad de bajar a atender a los medios de comunicación.
Parecía que se lograría que nos trasladaran respuesta a nuestras peticiones por escrito pero se arrepintieron pronto. Que tenemos claro? que son incapaces de constatar una disponibilidad presupuestaria para esta negociación. Nos robaron la partida del 2023, 2024, 2025 y camino de que desaparezca la de 2026. Se ve que hay que recaudar para otros.
Nuestra Consejera de Presidencia no apuesta por su personal laboral mientras da discursos vacíos de lo mucho que valora nuestro servicio público. Mentira, palabras huecas como se ha demostrado de nuevo cuando a las 20.00 tenemos que comunicarnos, con lo que no sabemos si llamar “comité negociador”, para avisar de que el edificio cierra a las 22.00 horas y tenemos que encargar la cena y avisar a nuestras familias.
Entonces dicho “comité negociador” aún tarda media hora más en venir a decirnos que por escrito no va a poner nada. ¿A qué tienen miedo?
Lo que tenemos claro es que para el Gobierno de Cantabria el personal laboral es la última mierda y lo demuestran con el trato hacia sus representantes.
La noche cae en la calle y nos coge escribiendo un comunicado a las compañeras y compañeros para avisarles de que hoy dormimos, o lo intentamos, en esta sala donde en otros tiempos dialogábamos,