Las señales que nos envía el planeta nos confirman que el límite ha sido superado y que se nos acaba el tiempo para revertir el daño que le estamos causando, y que inevitablemente nos estamos causando como especie y parte del ecosistema global que constituye la Tierra. Sin embargo, la agenda política actual no tiene esta realidad entre sus prioridades e incluso, desde opciones políticas en auge a nivel global y local, se está cuestionando la realidad de la Emergencia climática y la necesidad de revertir sus efectos dañinos. La campaña del Día Mundial del Medio Ambiente de 2026 pone de relieve y en primer plano la urgencia de actuar bajo el lema #PorElClimaYa.
Dentro de la acción climática, el papel de la educación es fundamental a la hora de dar respuesta al desafío urgente al que nuestro planeta debe hacer frente. El objetivo de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) consiste en dotar a las personas de los conocimientos, las capacidades, los valores, las actitudes y los comportamientos necesarios para vivir en interacción respetuosa con el medioambiente, la economía y la sociedad. La EDS anima a la toma de decisiones inteligentes y responsables que ayuden a crear un futuro mejor para todas y todos.
El Sector de Enseñanza de UGT cree que la educación es una herramienta fundamental para transformar nuestra visión y nuestro comportamiento suicida con el planeta. Tenemos la obligación de mostrar la realidad que afecta a nuestro presente y nuestro futuro y preparar al alumnado para asumir su responsabilidad aplicando el rigor, el pensamiento crítico y la evidencia científica.
Y todo ello trabajando en red y uniéndose a iniciativas globales como es la Alianza para la Educación Ecológica promovida por la UNESCO. La Alianza para la Educación Ecológica busca impulsar acciones sólidas, coordinadas e integrales que preparen a cada estudiante para adquirir los conocimientos, las habilidades, los valores y las actitudes necesarios para afrontar el cambio climático y promover el desarrollo sostenible.
La acción climática va más allá de la reducción de emisiones de carbono: implica transformar los sistemas que sostienen nuestras economías y reconstruir nuestra relación con el clima. Desde UGT creemos en el poder de la educación a la hora de asumir este nuevo modelo de actuación.