La Enseñanza Pública de UGT Servicios Públicos manifiesta su firme compromiso con la erradicación de cualquier tipo de violencia en los centros educativos con motivo del Día Internacional contra el Acoso Escolar, que se celebra este 2 de mayo. Para el sindicato, la convivencia escolar no es solo un objetivo educativo, sino un derecho fundamental que las Administraciones educativas deben garantizar mediante inversión y recursos, y no solo con declaraciones de buenas intenciones.
A pesar de los avances normativos, los datos de convivencia escolar y la creciente incidencia del ciberacoso demuestran que las medidas actuales son insuficientes. Por ello, el Sector de Enseñanza de UGT Servicios Públicos presenta sus principales reivindicaciones para transformar las escuelas en espacios de paz y seguridad:
- Refuerzo de los Equipos de Orientación: es urgente aumentar el número de profesionales de la orientación educativa y psicología en los centros. UGT reclama alcanzar la ratio recomendada por la UNESCO de un orientador por cada 250 alumnos para permitir una detección temprana y efectiva. Esta medida tendría un impacto beneficioso e inmediato en los centros educativos de infantil y primaria, así como Secundaria y Formación Profesional pues los orientadores y las orientadoras actualmente están desbordados /as por el exceso de burocracia y el elevado volumen de casos que tienen que manejar. A su vez, se hace necesario mejorar las condiciones laborales del personal docente de AL y PT que trabajan en colaboración estrecha con estos profesionales, encargados de la tarea docente diaria del alumnado con ACNEE. Todos estos profesionales sufren las consecuencias de unas medidas de atención a la diversidad impuestas por la Consejería de Educación que les priva de la atención, el trabajo y el seguimiento individualizado con este alumnado que requiere la atención de sus necesidades educativas especiales.
- Recursos para la figura de Bienestar: la figura del Coordinador/a de Bienestar y Protección debe contar con horas lectivas específicas y una reducción de carga docente real. Actualmente está con una insuficiente dotación horaria de 2 a 4 horas en Infantil y Primaria ,así como de 3 a 5 horas semanales en Secundaria Sin tiempo ni formación especializada, esta figura corre el riesgo de convertirse en una carga administrativa más sin impacto real en la convivencia.
- Reducción de ratios: la masificación en las aulas dificulta la observación directa y el seguimiento del alumnado. UGT considera imprescindible bajar las ratios en todas las enseñanzas, tanto obligatorias como no obligatorias, para que el profesorado pueda detectar señales de alarma antes de que el conflicto escale.
- Apoyo al profesorado: Exigimos el apoyo jurídico y psicológico para los y las docentes que gestionan estas situaciones de alta tensión, así como el reconocimiento de enfermedades profesionales de las patologías psicosociales como el estrés crónico, la ansiedad o el síndrome del burnout.
- Protocolos ágiles y menos burocracia: Los protocolos actuales suelen ser excesivamente rígidos y lentos. UGT pide una simplificación administrativa que permita dar una respuesta inmediata a la víctima y un tratamiento educativo adecuado al agresor.
La escuela debe ser un refugio seguro y la prevención del acoso escolar no puede recaer exclusivamente sobre los hombros del profesorado. Es necesaria una inversión valiente. Sin recursos humanos y sin tiempo para la mejora de la convivencia, estamos fallando a los niños y jóvenes más vulnerables.
UGT reitera su llamamiento a toda la comunidad educativa —familias, instituciones y alumnado— para trabajar de forma coordinada bajo el lema de ‘tolerancia cero’ ante cualquier indicio de maltrato.